Arquitectura y vínculo con el medio natural y social
La intervención en este medio natural se basa en un enfoque respetuoso hacia la gestión tradicional del entorno. Inspirados por la arquitectura vernácula, se busca una solución contemporánea que respete la relación orgánica entre la sociedad preindustrial y su entorno, utilizando materiales locales y técnicas de bajo impacto ambiental.
Paisaje cultural del valle del Chistau en el Pirineo Aragonés
En este contexto de alta montaña (1400m), el valle ha mantenido una tradición agrícola y ganadera que también incluye una gestión forestal sostenible. La arquitectura local se caracteriza por muros de piedra caliza y cubiertas de pizarra, adaptándose a las condiciones del terreno y clima.
Implantación y forma
La borda en cuestión se sitúa en una parcela aterrazada, con un prisma rectangular orientado al sur. La intervención consiste en vaciar la estructura existente para construir una «caja de madera del Pirineo súper aislada» dentro de la envolvente original. Esta solución preserva la arquitectura local y mejora su eficiencia energética, mientras que una gran apertura al sur optimiza la captación de luz y calor.
COMPORTAMIENTO ENERGÉTICO DEL EDIFICIO
A. Arquitectura Low tech + Estrategia bioclimática + Arquitectura Solar Pasiva
El diseño se basa en principios bioclimáticos, minimizando la demanda energética con una calefacción eficiente y ventilación natural. Los espacios principales se orientan al sur para maximizar la luz y calor natural, mientras que las estancias menos frecuentadas actúan como tampones térmicos en el norte.
B. Aprovechamiento de la luz y energía natural
Se optimiza la luz solar en invierno y se controla su acceso en verano con contraventanas. La radiación solar se utiliza para calentar el pavimento de hormigón, que actúa como masa térmica, reduciendo la necesidad de calefacción adicional.
C. Control Higrotérmico natural
La ventilación cruzada se aprovecha para refrescar el interior en verano, mientras que en invierno se utiliza un sistema de recuperación de calor para minimizar pérdidas. El aislamiento interior con fibra de madera y lana de oveja asegura un comportamiento térmico óptimo.
REDUCCIÓN DEL IMPACTO AMBIENTAL EN FASE DE CONSTRUCCIÓN
A. Selección consciente de materiales
Se eligen materiales locales de bajo impacto ambiental, como madera de proximidad y lana de oveja, reduciendo emisiones y apoyando la economía local. La obra es ejecutada por constructores locales familiarizados con las técnicas tradicionales.
B. Reducción de las emisiones de CO2
La selección de materiales y técnicas constructivas se ha realizado con el objetivo de minimizar las emisiones de CO2. Se ha evitado el uso de plásticos y se ha optado por aislamientos naturales, logrando una cuantificación total de emisiones de 84,233 kg de CO2 equivalente.