El umbráculo de Bodega Edra

Cliente

Edra Bodega y Viñedos SL

Fecha

2005

Ubicación

Ayerbe (Huesca). España

Superficie

1.017 m2

Equipo

Edra Arquitectura Km0

La bodega se integra en la escala del paisaje.
Se cubre de un manto verde que sigue el ciclo natural.

Valiéndonos del papel  regenerador de la naturaleza (biosfera), inventamos una arquitectura autopoiética. Utilizamos la vegetación como un material de construcción maleable, auto construido y natural. Además este sistema constructivo es de baja entropía.

Edra se concibe desde su entorno. Se nutre y se integra en la biología, la climatología y la tecnología del medio. Busca un equilibrio vivo y cambiante que hable el lenguaje de la naturaleza.

La plantación del viñedo responde a criterios de asoleo y aireación. La disposición de la plantación se organiza en líneas paralelas cada 3m en las que se coloca unos sistemas de emparrado que levantan las plantas aumentando la superficie foliar expuesta al sol. Estas  hileras se plantan con orientación norte –sur y con una desviación de 15 grados a este.

La bodega se coloca en una posición central de la parcela con las mismas directrices, de manera que el sombreamiento producido por el edificio tiene una incidencia mínima sobre el cultivo y que la posición perpendicular a la sierra minimiza el impacto visual.

La finca cuenta con una pendiente mínima en el sentido norte-sur que permite la gestión y optimización de las  aguas. Las aguas pluviales se recogen y se vierten a una balsa existente al sur de la parcela, destinada abastecer a la ganadería trashumante que pasa por la cabañera (camino de acceso). Las aguas residuales se recogen en la parte sur de la finca en una fosa que cuenta con separación de líquidos que permite la utilización de éstos para riego del viñedo.

La bodega debe satisfacer las necesidades del vino y del hombre; Ello obliga a combinar la escala hum ana con la escala de depósitos y barricas, así como a tener en cuenta los parámetros de confort tanto del vino como de las personas.

Son dos seres vivos que comparten espacio.

La piel exterior del edificio se resuelve con una fachada vegetal que usa al materia inorgánica del suelo  (preexistente) para convertirla en materia orgánica, de manera que se conforme una estructura natural  que fijará CO2 directamente de la atmóstfera  mediante la fotosíntesis de las plantas (el sistema más eficiente que existe)  y que como resultado de este proceso desprenderá oxígeno y vapor de agua. Éste vapor de agua fomentará de manera natural la absorción de energía en forma de calor de la superficie de la fachada, generando convección en la cara superficial de la fachada.

Estamos generando una fachada ventilada natural.

El sombreamiento es un sistema pasivo que permite disminuir la Tº superficial de la fachada, potenciando la convección en la cámara de aire. El sistema cubre la totalidad de las fachadas Sur, Este y Oeste, evitando la incidencia solar  en éstas en épocas de verano. Lo que supone una reducción de un 25 % de la incidencia solar global en la edificación y  una disminución de 4ºC de la Tº superficial de las fachadas.

El sombreamiento y la fotosíntesis generan un gradiente térmico en la cámara de aire. El aire frío de la parte baja de la cámara  se deja entrar en el interior de la edificación desplazando por ventilación cruzada el aire más caliente de la parte superior y extrayéndolo por unas aperturas en la parte superior de la cara opuesta.

La piel interior de la edificación se construye a base de paneles prefabricados con aislamiento en su interior y con una capa añadida exterior de aislamiento minimizando los puentes térmicos. La cubierta se construye a base de un sándwich in situ de chapa y lana en su interior. Las partes sociales de la bodega cuentan con un trasdosado vertical y  falso techo con una capa añadida de lana en las caras que dan al exterior.

En invierno el vino realiza un proceso natural de inactividad y precipitación que se basa en las bajas temperaturas (15 a 18ºC). la temperatura en el interior de la zona de elaboración y crianza de la bodega se mantiene estable alrededor de los 18 ºC, no precisa de climatización.

Las salas de uso social de la bodega precisan de un confort a de 20 a 23ºC. En esta zona de la edificación el objetivo durante el invierno consiste en maximizar las ganancias solares y disminuir las pérdidas energéticas, tratando de conservar en la medida de lo posible la energía captada.

La condición caducifolia de la vegetación  permite el  paso de la radiación solar suponiendo un aporte térmico.

En las estancias habitables los aportes en invierno son directos, con el fin de optimizar las ganancias. El interior se dota de gran inercia en su conjunto sobre la que incide la radiación solar directa y que acumulando calor. Este calor se irradia hacia el interior del edificio con un retardo de unas 6 horas.

Durante el verano el proceso de elaboración del vino es explosivo, desprende calor y CO2, lo que obliga a una ventilación permanente. Las salas de uso social de la bodega precisan de un confort a de 23 a 25ºC.

Durante los meses estivales los objetivos son: evitar las ganancias solares del exterior, disminuir la generación de cargas internas, evacuar el exceso de calor y refrigerar mediante ventilación natural, por la noche que es cuando la temperatura exterior del aire lo permite. Para evitar el sobrecalentamiento unos toldos ubicados en el exterior de los lucernarios  minimizan un 80 % el paso de la radiación directa, aunque permiten disfrutar de una iluminación natural difusa. La vegetación de la fachada proporciona un sombreamiento parcial del edificio e incide en la disminución de la temperatura del aire de ventilación.

La ventilación de los espacios se realiza de forma cruzada e inducida; Desde la parte inferior en la cara fría a la parte superior de las estancias en la cara caliente, de tal manera que permite evacuar el aire más caliente. Las aperturas en la cara fría se encuentran orientadas hacia el viento dominante de noroeste.

Gracias a la aplicación de las estrategias anteriores, el consumo energético del edificio en climatización es inferior a 30 kWh/m2 año.